| El mosquito tigre coloniza cuatro nuevos municipios en Tarragona |
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El insecto pasó de encontrarse en 55 a 87 localidades catalanas en un año. Los expertos creen que ha llegado para quedarse y las autoridades piden la colaboración ciudadana.
«Es un mosquito doméstico, capaz de crecer en pequeños recipientes con agua dentro de las casas... Por desgracia, todo nos hace pensar que llegó para quedarse». Así de contundente se muestra el entomólogo Raúl Escosa, director del Consorci de Serveis Agroambientals del Baix Ebre i el Montsià (CODE) y experto en el tema. Realiza esta apreciación tras al anuncio hecho por el Departament de Medi Ambient de la Generalitat de que el mosquito tigre (Aedes albopictus) llega ya a 87 municipios catalanes, 32 más que el año anterior. Entre las localidades que se estrenan en la lista están la ciudad de Tarragona, El Vendrell, Calafell y Torredembarra. En 2005 ya se había detectado su presencia por primera vez en Altafulla. El estudio, elaborado en noviembre del año pasado, se dio a conocer coincidiendo con el inicio del período de mayor actividad del mosquito, que comienza justamente en mayo. Expansión imparable Que el mosquito se expandiera parecía sólo cuestión de tiempo, puesto que su presencia no ha hecho más que crecer desde que en 2004 se identificaran los primeros ejemplares en España, en Sant Cugat del Vallès. En 2005 ya eran 11 los municipios catalanes afectados, 27 en 2006, 55 en 2007 y 87 en 2008. Se prevé que toda la Península Ibérica se verá afectada en algún momento, con excepción de los sitios donde el clima no sea adecuado. En Italia, por ejemplo, en quince años ha logrado cubrir todo el territorio y se ha establecido en tres cuartas partes del mismo. Dolorosas picaduras El mosquito tigre se distingue del común por tener sus patas ralladas con franjas de color blanco y, a pesar de que no actúa como portador de enfermedades, produce picaduras más dolorosas y duraderas que el mosquito común. Aunque cada persona puede sufrir reacciones muy distintas, Escosa atribuye el fuerte efecto de sus picaduras a que la población en general todavía no había estado expuesta a este insecto y a los elementos que hay en su saliva. Escosa explica que una de las peculiaridades de este tipo de insecto es que vive muy cercano a los humanos y tiene capacidad de reproducirse con facilidad en pequeñas concentraciones de agua. «Vive en todo lo que se parezca a la selva húmeda de donde es originario, pero no es como los mosquitos que nos encontramos en el campo; éste es más bien un mosquito urbano, que vive en las casas», señala el experto, quien explica que este mosquito no suele volar grandes distancias. Diari de Tarragona - diaridetarragona.com
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