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Ahora… Los negros tiempos, crecen a gran velocidad arrollando con su negrura las alegrías de las gentes, los pequeños de las casas sin comprender nada, ven brotar cada día lágrimas ácidas en los ojos angustiados de sus padres y a ellos, la falta de monedas les oprime y ahoga, vaciándoles de pan sus alacenas. …La oscuridad diaria invasora, esta cegando muchas razones para querer vivir. Desempleándoles sus manos trabajadoras, a estas gentes…solo les aguarda la amargura, estando deseosa, de bloquearles las libertades de sus mudas voces, matándoles a castigos el gozo orgulloso que tenían, abrazándoles una angustia rebelde con mil cuchillas afiladas, regalándoles hambres desconocidas, otras olvidadas y nuevas enfermedades resultado de sus estreses y desdichas, dándoles por aposento un rinconcito o cualquier esquina, en las tapias traseras de las casas que antes fueron vecinas, cuando adquiridas en tiempos de luz clara, ilusionados, estaban amortizando con sus billetes a los bribones bancos, los intereses de una tiznada hipoteca. Ahora que la desventura se expande como el fuego en paja seca, que el hambre esta llamando a los estómagos de estas gentes oprimidas, estos se dan perfecta cuenta, del porque ocupan sus lugares y sus calles, multitudes con otros acentos y de lenguas forasteras…son solamente rescoldos de la misma indigencia.
¡¡¡Que poderosa es la miseria, cuando te regala lo que esconde debajo de su maldita capa negra!!!.
kikolotru
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