Amigos…dejadme llorar hasta calmarme y no penséis que me falló la hombría …es que reviento colérico de impotencia …es que me está invadiendo la desesperación y la ira.
Mataría a quien debiera matar apretándole con mis manos fuertemente en su garganta lo sofocaría igual que ahogan mis futuros y por haberme colocado en las listas de la desgracia.
¡¡¡…devolverme al trabajo malditos, o perdonarle a mi cresta, mi préstamo infinito!!!
…Yo nunca deserté y afronté mis compromisos soy un hombre con el peso riguroso de los hijos me he destrozado las manos levantando catedrales hiriéndome con los cantos vivos de los vírgenes ladrillos.
…He regalado a mi cuerpo los escalofríos vertiginosos encaramándome a los tejados y a las verticales paredes también, he resbalado sudoroso en las zanjas soleadas dejando las paredes lúcidas para baños refrescantes en los estíos ardorosos de matronas y gobernantes.
Si…amigos, dejadme llorar a solas dejad que me salga el fuego que me abrasa por dentro ahora es mi momento, y ya os lo he explicado con volver a trabajar me volveréis a ver contento lo restante lo sanará el tiempo o el país entero… ¿yo que sé? no creo que nos arreglen el problema los linces financieros si acaso con permiso o sin el, los político-banqueros nos quitaran hasta el alma como lo hacen los cuatreros.